Fecundación In Vitro.
Cuando el ciclo no finaliza con embarazo.
¿Qué pasa si no se consigue el embarazo en el primer ciclo de FIV?
Se considera que el primer ciclo de FIV de una pareja es también diagnóstico.
Es importante valorar:
• la respuesta ovárica
• la calidad de los ovocitos y la proporción de ovocitos maduros
• la tasa de fecundación con FIV y con ICSI
• la calidad embrionaria. |
Si la paciente no ha quedado embarazada podremos orientar de
forma más adecuada el siguiente tratamiento. Si todo esto ha sido
correcto entonces es aconsejable repetir el ciclo de la misma forma.
¿Es posible tener alguna alteración uterina que dificulte la implantación de los embriones?
Sí, si no se ha conseguido embarazo y los embriones han tenido buen aspecto conviene completar el estudio de implantación.
Sabemos que hay múltiples sustancias (hormonas, proteínas,
genes, etc.) implicadas en el proceso que permite que el embrión se
adhiera y penetre en el endometrio (capa interna del útero) para
implantarse, pero en su mayoría todavía son desconocidas; actualmente
hay muchas investigaciones sobre este tema.
Las pruebas de que disponemos para el estudio de la receptividad
endometrial son: histeroscopia, biopsia de endometrio, cultivos de
Chlamydias, Ureaplasma y Mycoplasma, y ecografía Doppler-color. Se
hacen para descartar anomalías en la cavidad uterina, infecciones
(estas endometritis no suelen producir síntomas) y alteraciones en la
vascularización.
¿Qué se puede hacer si no se ha conseguido el embarazo tras varios ciclos de FIV?
Según los datos estadísticos las posibilidades de embarazo
disminuyen tras tres ciclos de FIV a no ser que se hagan variaciones en
el tratamiento.
Tras tres ciclos de FIV sin éxito se aconsejan cambios, que pueden ser:
• Cultivos secuenciales y observación del desarrollo embrionario con EMBRYOSCOPE;
es decir, dejar evolucionar los embriones en el laboratorio y
constantemente seguir el desarrollo de los mismos a estadio de
blastocisto hasta el día 5 o 6. Con esto conseguimos seleccionar los
embriones con mayor potencial evolutivo y llegan al endometrio en el
momento de máxima receptividad.
• Eclosión asistida, consiste en técnicas que facilitan la salida del embrión de la membrana que lo envuelve, facilitando así la implantación.
• Diagnóstico preimplantacional,
estudiando la composición genética de los embriones antes de
transferirlos. Sabemos que aproximadamente el 72% de los embriones de
estas parejas presentan anomalías cromosómicas.
• Donación de ovocitos o de semen. |
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