También conocida como purgaciones, es un a enfermedad de transmisión sexual causada por la bacteria Neisseria gonorrhea. ¿Cómo se contagia esta enfermedad? Toda persona con actividad sexual está en riesgo de contagio. La diseminación es por vía oral, vaginal y rectal. Esta bacteria prolifera en lugares cálidos y húmedos del cuerpo como por ejemplo las trompas de Falopio, uretra e inclusive los ojos. Factores de riesgo: A pesar de que personas en todas las edades con actividad sexual están en riesgo de contagio, las edades con mayor riesgo son entre 20 y 24 años. En España esta enfermedad está en aumento alarmante por el abandono en el uso de preservativo y el turismo sexual. En especial riesgo se encuentran personas con múltiples parejas sexuales, tener un compañero/a con antecedentes de alguna enfermedad de transmisión sexual y las relaciones sexuales sin uso de preservativo. ¿Qué síntomas da? Suelen aparecer 2-5 días después del contagio aunque pueden demorarse hasta un mes en aparecer. En algunos casos la persona no presenta síntomas (portador asintomático) pero sigue siendo contagioso. Esta persona desconoce por completo que ha adquirido la enfermedad, esto aumenta la probabilidad de complicaciones y sobre todo aumenta el número de contagios. Los síntomas típicos que aparecen son:
Complicaciones: el hecho de que esta enfermedad sea en algunos casos asintomática puede llevar a la infección crónica y con ello sus complicaciones. Estas complicaciones vienen cuando esta infección se ha extendido a los genitales internos como útero, trompas y ovarios. Entre las múltiples complicaciones están:
Tratamiento: La importancia del tratamiento de la gonorrea se basan en tres puntos. El primer es el alivio de los síntomas, segundo es la prevención de sus complicaciones y tercero es la prevención del contagio. Es importante identificar a todos los contactos sexuales de esa persona para examinarlas y tratarlas y así intentar evitar la diseminación de esta enfermedad. Prevención: La única manera 100% efectiva para su prevención es la abstinencia sexual, aunque mantener relaciones sexuales con una única pareja también ayuda a prevenir esta enfermedad siempre que uno se asegure de que su pareja también mantiene relaciones monógamas. El uso de preservativo desde el comienzo de la relación sexual puede también prevenir el contagio, aunque por desgracia no es un método infalible.
ENFERMEDADES DE TRANSMISIÓN SEXUAL :
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