El ICSI
(siglas en inglés de inyección espermática intracitoplasmática), es un
procedimiento que se empezó a desarrollar en 1992 mediante el cual se
inyecta, con una microaguja, un espermatozoide dentro del ovocito. A
diferencia de la fecundación in vitro convencional (en donde se incuban
los espermatozoides con el óvulo para que se dé la fecundación), en el
ICSI se fuerza la fecundación mediante la inyección espermática.
Esta es una técnica que se inventó para permitir que puedan
ser padres varones con número muy disminuido de espermatozoides o con
baja motilidad, que antes estaban destinados a realizar inseminaciones
artificiales con semen de banco o adoptar un niño.
Las principales indicaciones para el ICSI son:
Casos de factor masculino: varones con
concentraciones de espermatozoides y movilidad disminuida de los mismos.
En estos varones las posibilidades de éxito de una FIV convencional es
baja.
Casos con fallo de fecundación en FIV convencional previa.
Casos con muestras valiosas de semen como por ejemplo semen congelado en pacientes con cáncer y vasectomizados.
Cuando se obtienen espermatozoides directamente desde
el testículo, sea por obstrucción de los conductos deferentes, agenesia
de los mismos, problemas con la eyaculación, etc.
Enfermedades infecciosas del varón como el VIH,
hepatitis B o C en las cuales aumentaría el riesgo de contagio de la
mujer si se hiciese FIV convencional.
Una indicación relativa sería un número bajo de ovocitos captados en la estimulación ovárica.
¿Se puede hacer la microinyección en todos los óvulos recuperados?
ICSI sólo se puede realizar cuando los ovocitos son maduros,
es decir, cuando están en el momento óptimo para ser fecundados. Esto
supone sólo una parte del total de los ovocitos recuperados en un ciclo.
Hay ovocitos de mala calidad que se dañan en el momento de la inyección
del espermatozoide.
¿Se fecundan todos los ovocitos?
De los ovocitos de buena calidad, suele lograrse una fecundación del 70%.
¿Se puede alterar la calidad embrionaria debido al ICSI?
En principio los resultados de la calidad embrionaria entre
el ICSI y la FIV convencional son comparables. Algunos expertos piensan
que el manipular el ovocito puede alterar la calidad embrionaria pero
probablemente se trate de un problema de experiencia del biólogo que
realiza la técnica.
¿Los embriones obtenidos tras ICSI ofrecen las mismas posibilidades de éxito de que los de FIV convencional?
Sí, si la calidad de los embriones es equiparable.
¿Ante una alteración severa del semen se puede proceder directamente a la Fecundación In Vitro con ICSI?
En los casos de factor masculino severo, antes de realizar
la Fecundación In Vitro con microinyección espermática es importante
proceder al estudio de la meiosis testicular para descartar anomalías
genéticas en los espermatozoides que podrían dar lugar a fallos
repetidos en la consecución de embarazo o anomalías embrionarias. En
algunos casos, si hay número suficiente de células de espermatogénesis
puede hacerse este estudio en semen.