Control del embarazo y parto

imprimir

EL PUERPERIO O POST-PARTO

¿En qué consiste el puerperio?

El puerperio es el periodo después del parto en que el organismo recupera la situación previa al embarazo, y comprende las seis semanas siguientes al parto. En este momento es muy importante cuidarse, seguir una dieta sana; sobre todo si se está amamantando se necesita un aporte calórico correcto y con todos los nutrientes necesarios, así que no es el momento de seguir dietas estrictas.

Durante el puerperio ('la cuarentena') aparecen pérdidas de sangre (loquios), que son las diferentes secreciones uterinas que hay que expulsar, y que pueden durar unos 30-40 días, durante los cuales van cambiando de aspecto. En caso de que estas pérdidas se presenten con muy mal olor es aconsejable consultárselo al ginecólogo.

Al día siguiente de un parto vaginal, se puede proceder a una ducha completa y lavar la episiotomía con agua y jabón para luego secar bien la herida, ya que no es imprescindible ninguna otra medida. En cuanto al cabello se puede lavar tan pronto como se desee. Si se trata de una cesárea, será conveniente esperar tres días. Tanto en un caso como en el otro hay que evitar los baños y el coito hasta finalizada la cuarentena.

Normalmente, una mujer que da el pecho no tendrá la regla hasta que finalice la lactancia, pudiendo tardar de cuatro a seis semanas en presentarla tras finalizar la misma; Por el contrario, en caso de lactancia artificial la regla se puede presentar a los 30 - 40 días de postparto.

En cuanto a los músculos de la pelvis y el abdomen, volverán poco a poco a su tono normal. Es conveniente realizar ejercicios de rehabilitación abdominales y pélvicos para prevenir prolapsos y hernias; pero no es adecuado iniciarlos demasiado pronto y siempre es mejor hacerlo con una cierta orientación, que nos pueden proporcionar en centros especializados.

En las primeras horas tras el parto también se puede presentar dificultad para la micción espontánea, debido a la disminución del tono de la vejiga en partos muy prolongados o a la anestesia epidural. Por eso es importante en las primeras horas obligarse a una micción frecuente pues un vaciamiento correcto de la vejiga permite una mejor involución uterina. Más adelante se puede presentar cierta incontinencia de orina, y por eso hay que procurar realizar ejercicios de rehabilitación miccional para prevenir las incontinencias prolongadas que podrían empeorar con el tiempo y los prolapsos uterinos.

Tras el parto también es habitual un cierto estreñimiento, debido a los enemas, a la falta de ingesta, a la disminución de la actividad física, a la presencia de hemorrroides… Aproximadamente en dos semanas se normalizarán el tono y la motilidad del intestino, sobre todo si seguimos una dieta rica en frutas y fibra o incluso ayudada de laxantes suaves que no se absorban a nivel intestinal. Para aliviar las hemorroides existen diferentes cremas que mejoran las molestias y que se pueden solicitar al ginecólogo.

¿En qué se nota la subida de la leche?

Para iniciar con buen pie la lactancia materna es bueno ponerse al recién nacido al pecho cuanto antes, puesto que la succión es un estímulo para la 'subida de la leche' que normalmente sucede entre el tercer y cuarto día postparto. Se acompaña de un aumento del volumen de las mamas, de una cierta retención de líquidos y de un aumento normal de la temperatura, que no dura más de 24 horas.

La primera secreción del pecho es el calostro (los cinco primeros días postparto) con un alto contenido en inmunoglobulinas ('defensas') que protegerán al recién nacido de las infecciones.

Mientras se dé el pecho hay que evitar fumar, las bebidas alcohólicas y cualquier medicamento que no haya sido indicado por el médico, puesto que casi todos pasan a través de la leche materna.

En alguna ocasión durante la lactancia materna se puede presentar fiebre, dolor y enrojecimiento de la mama, que hay que consultar con el especialista por si se trata de una mastitis.

En casos en que la lactancia materna no esté indicada o la madre opte por la lactancia artificial, el ginecólogo receta una medicación para suprimir la ' subida de la leche'.

¿Una mujer que da el pecho se puede quedar embarazada?

Durante la lactancia disminuye la fertilidad pero no hasta el punto de impedir un nuevo embarazo, por tanto hay que tomar medidas como por ejemplo el preservativo.

¿Por qué es importante el grupo sanguíneo?

En el momento del parto es importante conocer el grupo sanguíneo de la madre y su factor Rh, y tras el nacimiento con la sangre de cordón se determina el grupo sanguíneo del recién nacido.

Cuando la madre es Rh negativo y el recién nacido es positivo entonces se debe administrar la gammaglobulina anti-D.

¿Cuándo hay que llamar al médico durante el puerperio?

Fiebre de más de 38º.
Hemorragia importante.
Loquios malolientes.
Enrojecimiento, dolor exagerado en mamas o en la episiotomía.
Dolor o inflamación de una de las piernas.
Problemas para respirar.
Molestias urinarias.

¿Qué es la depresión postparto?

La depresión postparto es una reacción general a una situación de estrés, relacionada con la caída brusca de los niveles hormonales tras el parto. Se trata de una respuesta ante lo que supone el parto que cada mujer vive de forma diferente y en grado más o menos intenso. Ni todas las mujeres la sufren ni todas la viven por igual, aunque se calcula que afecta a entre un 30 y un 80% de puérperas. La depresión postparto suele presentarse a partir de la tercera jornada tras el parto y durar alrededor de una semana. Durante esos días, la maternidad se vive acompañada de sentimientos contrapuestos: euforia y al mismo tiempo tristeza, llanto, inestabilidad en el humor, irritabilidad, confusión, olvidos, cefalea, trastornos del sueño, fatiga y ansiedad e incluso indiferencia hacia el bebé... Todos estos síntomas son muy frecuentes y no hay que culpabilizarse por sentirlos sino más bien intentar compartirlos en pareja y con el entorno familiar más íntimo. Si además de contar con apoyo afectivo se puede disponer de ayuda para realizar las tareas de la casa, el postparto será más fácil y con él nuestra adaptación a esa nueva etapa. También es importante no descuidarse físicamente, intentar salir y relacionarse no sólo con el recién nacido.

Cuando los síntomas de la depresión postparto se alargan más de 10 o 15 días o son de aparición más tardía se aconseja consultar el caso con el médico.